La denominada ruta “Asentadero-Bosque de los Espejos” es un camino interpretativo circular que discurre entre los Municipios de San Martín del Castañar, Sequeros y las Casas del Conde, permitiéndonos iniciarla en cualquiera de los tres pueblos.
Recupera parte del antiguo sendero del Asentadero de los Curas e incorpora también parte del GR 184. Tiene una longitud de unos 9,5 km . y la duración estimada es de unas tres horas.
En esta ocasión, el punto de partida lo tenemos en la llamada Ermita del Humilladero (del siglo XVI, y en la que se venera al Cristo de las Batallas), en la localidad serrana de Sequeros (situada a unos 75 km de la Capital, Salamanca y a una altura de 1080 m . sobre el nivel del mar; además se encuentra ubicada en medio de un anfiteatro de altas montañas).
Iniciamos el camino entre un frondoso bosque de robles, castaños, acebos y frutales (sobre todo madroños), descendiendo hacia las Casas del Conde, donde nos encontramos curiosas obras de arte como la Casa del Árbol, una enorme roca atravesada por una aguja de gran tamaño y mochuelos blancos situados estratégicamente en las ramas de los árboles.
Llegamos a las Casa del Conde, en donde a través de las Efímeras Magentas (pequeñas insectos metálicos de color rojizo colocados en las fachadas de las altas y estrechas casas de este municipio serrano), nos guiamos para atravesar el pueblo y dirigirnos de nuevo al camino, subiendo hacia San Martín, lugar en el que paramos para tomar un pequeño y necesario refrigerio de modo que recuperemos fuerzas para continuar con el camino.
Estamos casi en la recta final, bajando desde San Martín del Castañar hasta el cauce del regato de Buena Madre y retomamos la subida hacia Sequeros. En este tramo encontramos una Estructura Metálica (llamada Torre de Intercambio), una pluma, una pequeña Ermita con una vidriera y unas cabezas de caballo talladas en madera que, desgraciadamente, y por la falta de civismo de ciertas personas sin conciencia de respeto hacia un patrimonio común de todos, han desaparecido.
Podemos hacer una pequeña parada en "El Asentadero de los Curas" donde los curas de la zona hablaban de lo divino y lo humano.
Aunque en la zona hay un clima subhúmedo que contribuye a que la temperatura se dulcifique en invierno, en la recta final de nuestro recorrido nos acompañó una densa niebla hasta la llegada a Sequeros, donde finalizamos el recorrido el la Ermita del Humilladero. La niebla, lejos de hacer el camino más duro, embelleció el paisaje, otorgándole un encanto especial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario